ADOBOS PARA ASADOS

ADOBOS PARA ASADOS

Los ortodoxos del asado dirían sin dudas que el asado con todas las letras tiene solo tres ingredientes, carne, sal y brasas, y muchas veces he llegado a pensar que tienen razón.

Sin embargo el espíritu inquieto no me permite quedarme solo con esos 3 ingredientes y es ahí donde los adobos toman su lugar, agregando sabores, aromas y cambiando texturas para hacer que un asado, una experiencia distinta cada vez.

Empecemos con el diccionario y definamos Adobo.

– El adobo es la inmersión de un alimento crudo en un preparado en forma de caldo o salsa de distintos componentes, mezclados según el lugar de procedencia y alimento en el que se vaya a usar destinado, principalmente a conservar y realzar el alimento. La técnica de cocina es originaria de la cocina española.

¿Te animas a probar estos adobos?

Acá te pasamos un par de recetas de adobos distintos y originales para incorporar en tu próximo asado.

Adobo de mojito:

         4 dientes de ajo
         1 ají picante
         1 cebolla rallada
         1 ralladura de limón
         1 ralladura de naranja
         Jugo de 1 limón
         4 cucharadas de aceite de oliva
         1 cucharada de sal
         ½ atado de menta fresca
         2 cucharadas de azúcar rubia
         4 cucharadas de ron

Fabuloso para adobar pescados y aves.


Adobo de Coca-Cola:

         1 taza de coca-sola
         2 cucharadas de aceite de oliva
         2 cucharadas de salsa inglesa
         2 cucharadas de kétchup
         1 cucharada de mostaza
         Sal
         Pimienta
         2 dientes de ajo

Ideal para costillitas de cerdo


Adobo de bourbon con hierbas:

         ½ taza de aceite de oliva
         4 cucharadas de bourbon
         3 cucharadas de vinagre de vino blanco
         3 dientes de ajo
         1 cebolla en cubos
         1 cucharada de mostaza
         1 ramita de orégano
         1 ramita de salvia
         1 cucharada de tomillo


¿Querés improvisar? Te paso una regla que funciona muy bien.

Elegí una base liquida (jugo de limón, cerveza, vino blanco etc.) agregale las hierbas que prefieras (romero, orégano, tomillo, albahaca, perejil, etc.) súmale sal y pimienta en grano y por último dale el toque que le dé la personalidad a tu adobo, como por ejemplo: ají picante, miel, mostaza, hongos, tomates secos etc.

Improvisá y disfrutá!

5 CLAVES PARA MOLLEJITAS PERFECTAS

5 CLAVES PARA MOLLEJITAS PERFECTAS

MOLLEJITAS PERFECTAS

Las mollejitas a la parrilla son riquísimas cuando están bien cocinadas pero sin ningún lugar a dudas no son un tema para un principiante de las brasas y para lograr un buen resultado hay que empezar en la carnicería. Acá te damos un par de claves para que queden perfectas.

1. UN BUEN ASADO EMPIEZA EN LA CARNICERÍA

Al comprar mollejas hay que primero asegurarse que lo que estamos comprando son realmente mollejas y no alguna otra glándula que el carnicero quiera vendernos, tiene que ser aproximadamente del tamaño de una mano, en forma de gota y en una sola pieza. Pedirlas lo más desgrasadas posibles para ahorrarnos trabajos posteriores.

2. PRE-COCCIÓN CON LECHE

Colocamos las mollejas en una olla con agua y leche (partes iguales) y las llevamos a ebullición por 30 minutos. Antes de poner las mollejas en la olla, con un cuchillo con buen filo retiramos la membrana que cubre las mollejas y los excedentes de grasa.

3. EL CORTE CORRECTO

Después de hervir las mollejas y una vez frías, vamos a tratar de sacarles nuevamente la grasa de los bordes (como ya se habrán dado cuenta este corte tiene mucha grasa y retirar lo máximo posible nos mejora mucho el sabor en la parrilla) y vamos a proceder a cortarlas en fetas longitudinales de 1 dedo de espesor (1,5 cm por si tienen dedos muy finos o muy gruesos). Este corte va a permitir que el macerado que vamos a preparar a continuación se pueda absorber de la mejor manera y la carne se impregne de sabor.

4. EL MACERADO

Ya con las mollejas cortadas vamos a colocarlas en un bowl donde preparamos un aliño con jugo de limón, ajo en láminas, perejil picado, orégano, ají molido y un poco de pimentón dulce, vamos a mezclar todo hasta asegurarnos que todas las fetas estén en contacto con el aliño y lo vamos a guardar en la heladera hasta el momento que vayan a la parrilla. Lo ideal es que estén por lo menos 2 horas en macerado.

5. LA TEMPERATURA DE LA PARRILLA

Al momento de llevar a la parrilla, es importante lograr mollejitas bien crocantes por fuera y tiernas por dentro es llevarlas a fuego bien fuerte durante unos pocos minutos, cuidando que no se “arrebaten” darlas vuelta y agregando con un pincel el líquido del aliño que nos quedó en el bowl.

HISTORIA DEL CHIMICHURRI

HISTORIA DEL CHIMICHURRI

LA MONARCA DEL ASADO

Sin dudas el rey de los adobos en asados, choripanes y parrilladas, Esta salsa llena de personalidad criolla y dueña de un sabor reconocible por todo paladar que tenga DNI argentino es producto de la mezcla anárquica de elementos que tenemos siempre en la alacena o heladera, como aceite, vinagre, pimentón, ají molido, ajo y sal, que al juntarse explotan en notas de sabor que uno podría llegar a pensar que ya están dentro de nuestro ADN.

Existen muchas versiones sobre el origen de esta mezcla de especias, algunos dicen que tiene origen vasco, otros que fue creada por un tal Jimmy Curry, pero las que les voy a contar acá es la que me parece más real o por le menos es la que quiero creer.

Dice la leyenda que por los años 1950, un grupo de ingleses  se afincaron en la Pampa, Argentina.  Todos conocemos la gran influencia de India en la cocina británica, por lo que estos ingleses trajeron  a nuestras latitudes gran variedad de currys y los usaban con frecuencia en sus comidas. Estos “gringos” solían pedir a los peones el curry para sazonar el cordero que comían, ellos lo pedían en ingles claro, y decían “Give me the curry!” (dame el curry) y al escuchar estas palabras, incluso sin saber en absoluto que significaban, llevaban a la mesa esa mezcla de especias que tenían siempre presente sus patrones, por lo que ellos entendían que “give me the curry” era el nombre que se le daba a una mezcla de especias.

No es de extrañarse que de “give me the curry” lleguemos al  chimichurri debido a su similitud fonética que los mismos peones irían modelando con el tiempo hasta convertirlo en el nombre de nuestra salsa más famosa. Y así como adaptaron el nombre a algo que podamos nombrar los criollos, también la receta muto y dejo de lado la cúrcuma, el jengibre, el clavo de olor, la canela y la pimienta dando lugar a hierbas y especias más comunes en estos lares tales como el orégano, el perejil, el pimentón y el ají. Y así el chimichurri se encarnó en nuestro pellejo y nos acompañó por todo el recorrido que la historia Argentina, desde el gaucho de la pampa húmeda hasta el asador de balcón de edificio.

ANTES DE ENCENDER EL FUEGO PARA EL ASADO.

ANTES DE ENCENDER EL FUEGO PARA EL ASADO.

Consideraciones generales :

Si vamos al diccionario vamos a encontrarnos que el fuego es el producto de la oxidación violenta de un combustible. De esta definición sacamos dos puntos importantes: Necesitamos oxígeno y un buen combustible.

1- Oxigeno:

Para que se produzca la oxidación es obvio que precisamos oxígeno, lo que nos indica que no importa la técnica que utilicemos para prender el fuego, siempre, siempre vamos a necesitar que quede espacio entre las piezas de carbón, papel o maderitas para no “ahogar” el fuego y permitir que este respire.

2-Combustible:

Empecemos analizando el combustible: En el momento de comprar el carbón busquemos bolsas que tengan pedazos grandes y no tanto polvillo, si al momento de encender el fuego, el carbón hace mucha chispa, se trata de un material de poca calidad y seguramente rendirá menos que lo calculado.*

* (Se calcula un kilo de carbón de buena calidad por cada kilo de carne).

3-Timing:

Es muy importante elegir bien el momento de “abrir el fuego”. El color de las brasas en ese momento debe ser de un color rojo vivo o bien que vayan tomando ese color gris apagado, porque si tenemos aún partes negras de carbón corremos dos riesgos, el primero es que en un momento estas generen llamas y la segunda es que en ese acto se desprendan gases tóxicos que afecten a la carne. También es importante en este momento dejar un par de brasas a un costado para agregarles un poco de carbón y generar un “fuego de respaldo” en caso que nos quedemos cortos de calor para terminar el asado.